Mons. Armando: La conversión es un camino de cada día

Mons. Armando: La conversión es un camino de cada día

febrero 20, 2021 0 Por Diócesis de Tampico

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Esta semana dio inicio a la cuaresma con la misa del miércoles de ceniza en dónde nuestro Obispo Mons. José Armando Álvarez Cano nos comparte su reflexión a través de las lecturas de la palabra de Dios  y del evangelio. Comenzó su homilía expresando al pueblo: Un año más y Dios nos da la oportunidad de vivir esta cuaresma en donde siempre es la misma invitación de Dios, “conviértete y cree en el evangelio” en donde hizo referencia a que es la invitación de volver siempre nuestros pasos al camino del señor a modo de conversión.

También explicó que la conversión, no es un hecho consumado para siempre, si no que la conversión es un camino de cada día porque somos humanos y  fácilmente podemos desviarnos del camino de Dios, por tanto, es como una revisión diaria.  

Como se nos reveló en la primera lectura a modo de urgencia “todavía es tiempo” de convertirse al Señor, es otra de las oportunidades que se nos revela a todos, principalmente a aquellos que piensan que ya no tienen remedio y que su  maldad ha sido más grande que sí mismos y que no creen tener perdón de Dios, por esa cuestión el Señor nos dice que mientras vivamos aquí todavía es tiempo de poder cambiar, porque la conversión no es sólo dejar de hacer unas cosas malas, ni de revisar comportamientos, nos habla también de revisar nuestro corazón para saber si realmente está orientado a Dios o a cosas terrenales o mundanas.

“San Pablo en la segunda lectura nos dice, en nombre de Dios les pido se reconcilien con Dios, es decir, no es sólo la invitación del obispo, si no, es la invitación que se hace en nombre de Dios para nuestra conversión”- agregó.

Por último hizo énfasis en las tres cosas a las cuales nos invita la cuaresma que son, la caridad, la oración y la penitencia en donde se nos explica que cuando llevemos a cabo esas acciones no sean para que los demás nos vean y nos alaben, si no para que lo hagamos en secreto y así el señor que ve en lo secreto nos escuchará y recompensará, porque cada año es un eterno recomenzar de Dios con nosotros y Dios no quiere que veamos el pasado, por eso mismo nos invita también a confesarnos para que a partir de ahora veamos las cosas hacia adelante  y que nos veamos el ayuno sólo de alimentos sino también de las cosas que más nos cuesta dejar de hacer y de ese modo no veamos este momento para renegar o pelear, porque sólo así podremos ver esta cuaresma como una donación o consagración de nuestra vida al señor y que el recibir la ceniza sea el inicio de esta nueva actitud para que el señor nos conceda la gracia de prepararnos para vivir los misterios de su muerte y resurrección.