Pbro. Bernardo Arredondo: San José, padre amado

Pbro. Bernardo Arredondo: San José, padre amado

marzo 10, 2021 0 Por Diócesis de Tampico

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Dentro del marco de los ejercicios cuaresmales de nuestra Diócesis se ha impartido otro tema de reflexión por el pbro. Bernardo Arredondo Segura quien nos invita principalmente a poner en práctica la cuaresma.  

La oración, el ayuno y la limosna es lo que nos ayuda a que crezcamos en la fe y en la caridad; en ese diálogo que tenemos con Dios nuestra fe se alimenta y de esa manera nos encontramos con él; en el ayuno hacemos ese desapego de bienes materiales porque estamos en busca de los bienes eternos y  con la limosna se renueva la caridad.  

En el tema cita a la exhortación apostólica del santo Padre el Papa Franciso “Patres Corde”, para conmemorar el año de San José, que hace 150 años fue nombrado patrono de la iglesia universal.

Analizando la exhortación, el sacerdote explica que con corazón de padre, así amo José a Jesús y que lo que quiere dejar el papa con esta exhortación es dejar que se lleve a cabo lo que  Jesús dice “la boca habla de lo que está lleno el corazón” y también habla de la devoción que siente el papa por San José.

La cuaresma nos ofrece la oportunidad de revisar nuestro corazón, saber cómo es el corazón de madre, de esposo, de hijos y el corazón de hermanos, la exhortación es para que obtengamos ideas y poder reflexionar sobre ellas. 

El papa es como un padre que quiere que sus hijos tengan fe, cuiden su casa y también es como un papá que quiere que sus hijos sean buenos hermanos.

Los dos evangelistas Mateo y Lucas, que hablan poco de San José nos hacen entender qué tipo de padre fue y cuál es la misión que la providencia le confió y es así como debemos de ejercer nuestro ejercicio, reflexionar como somos como hijos, familia, padres, sacerdote y esto, será de mucha ayuda para nuestra reflexión cuaresmal.

Sabemos de San José que era un humilde carpintero que estuvo desposado con María, que a palabras  de San Mateo fue un hombre justo que siempre estuvo dispuesto a cumplir la voluntad de Dios que se manifestaba en la ley e hizo cumplir lo que se le manifestó en 4 sueños que tuvo, él hizo lo que el señor le dijo y recibió a María en su casa, después de un largo y duro viaje a Belén vio nacer al Mesías en un pesebre, él fue testigo de cómo adoraron a Jesús los pastores y los magos que representaban al pueblo de Israel y a los pueblos paganos, gracias a estos relatos entendemos que San José debió de haber comprendido  que ese niño que nacía, nacía para todos, y en eso él jugaba un papel importante porque se le pide ser padre de ese niño.

San José es esa pieza que une el antiguo testamento con el nuevo testamento, y aunque de él no se habla de lo que dijo, sino de lo que hizo, nos demuestra que esa figura pequeña tiene una parte esencial; quizá el tiempo de la cuaresma es un tiempo de revisar bien la historia de nuestra vida, para ver que hay momentos importantes, tanto difíciles como felices y eso habla de lo que somos, deberíamos de aprender a amar nuestra propia historia y a no rechazarnos , reconciliarnos con ella y recoger las enseñanzas que hay en ella, porque eso nos ha llevado a ser lo que somos hoy, pero sobretodo porque la historia de cada uno, es una historia en la que Dios ha intervenido y se ha involucrado haciendo historia sagrada sobre tu salvación, por eso desde que fuiste concebido eres una parte importante en la historia de Dios.

La historia de San José parece insignificante pero no lo es y tampoco lo es su historia. San José tuvo la valentía de aceptar la custodia de ser padre de Jesús y así nosotros debemos de ser valientes, para enfrentar y aceptar la voluntad de Dios y de esa forma descubrir, cuales son los deberes que yo tengo ante los demás, más que los derechos y así analizar si estoy cumpliendo con mis responsabilidades, con la encomienda que Dios nos pone en relación a los demás, San José nos enseña que debemos de saber entregarle a Dios la vida con esa valentía que él supo hacerlo.

Por ultimo nosotros debemos de considerar que antes de hacer cualquier  cosa, nuestra vida le pertenece a Dios y que con el bautismo nuestra vida quedó consagrada a él; al finalizar esta cuaresma en la vigilia pascual vamos a renovar nuestro bautismo y nuestro compromiso con nuestro padre de ser mejores personas en el papel que nos corresponde asumir, ya sea de padres, hijos, esposos o hermanos.

El p. Bernardo finalizó diciendo:  “ojalá que conociendo el corazón de padre de San José también los papás le transmitan la fe cristiana a sus hijos” y también nos invita a que valoremos que en este tiempo de pandemia el papa nos haga llegar estas reflexiones que nos ha hecho ver quiénes son los que han trabajado en mantener la vida en las iglesias.

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