Realizarán encuentro JIVS Online

Realizarán encuentro JIVS Online

marzo 18, 2021 0 Por Diócesis de Tampico

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La Pastoral Vocacional de nuestra Diócesis, invita a todos los jóvenes de 15 años en adelante a vivir el encuentro JIVS “Jóvenes con Inquietud a la Vida Sacerdotal” el sábado 20 de Marzo de 5:00 am a 8:00 pm a través de la plataforma Zoom. Para mayores informes comunícate al número 833 283 6889.

La Vocación a la Vida Sacerdotal es la segunda gran vocación de la iglesia. Es un mediador autorizado para ofrecer sacrificios a Dios en reconocimiento de Su dominio supremo y en expiación por los pecados.

Esta vocación es muy conocida, pues cada cristiano está, de un modo u otro, directamente relacionado con el sacerdote o el «Padre o Pa`i», como acostumbramos decir. En efecto, es por el padre que somos bautizados, somos reconciliados con Dios en la confesión, somos alimentados por la Eucaristía, bendecidos en el Matrimonio y ungidos en la enfermedad.

La Vocación al Sacerdocio es:
Un misterio de amor entre un Dios que llama por amor y un hombre que le responde libremente y por amor.
Un llamado a ser puente entre Dios y los hombres.
Un llamado a seguir en el mundo, para salvarlo, pero sin ser del mundo.
La decisión de un joven que quiere dedicar su vida a ayudar a sus hermanos a salvar sus almas y hacer este mundo más como Dios lo pensó.

La vocación al sacerdocio no es:
Un sentimiento: se suele decir que «siento la vocación». En realidad la vocación no se siente. Es, más bien, una certeza interior que nace de la gracia de Dios que toca mi alma y pide una respuesta libre. Si Dios te llama, la certeza irá creciendo en la medida de que tu respuesta vaya siendo más generosa.
Un destino irrevocable (ineludible): Muchos creen que el que tiene la vocación «se va porque se va». No. La vocación es un misterio de amor y el amor es siempre libre. Si yo no respondo con generosidad, el llamado de Dios queda frustrado.
Un refugio para el que tiene miedo a la vida.
Una carrera como cualquier otra: es una historia de amor.
Una seguridad matemática: en la vocación sacerdotal tienes que aceptar el riesgo del amor, pero recuerda que es un riesgo en manos de Dios.