“Samaritanus Bonus” se opone ante prácticas como la eutanasia y el suicidio asistido

“Samaritanus Bonus” se opone ante prácticas como la eutanasia y el suicidio asistido

septiembre 23, 2020 0 Por Diócesis de Tampico

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La carta de nombre “Samaritanus Bonus”, ha sido publicada por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe este 22 de septiembre del año 2020. Dicha presente aprobada por el Papa, habla sobre la inconformidad del vaticano ante la práctica de la eutanasia y el suicidio asistido.

“Todo progreso en las destrezas de los agentes sanitarios reclama una creciente y sabia capacidad de discernimiento moral para evitar el uso desproporcionado y deshumanizante de las tecnologías, sobre todo en las fases críticas y terminales de la vida humana.” Menciona la presente sobre lo que dicho órgano religioso considera equivoco acerca de la toma de decisión sobre la eutanasia.

Tal como los renglones citados anteriormente, en los próximos párrafos de la presente, se hace mención del como consideran que el personal médico otorga un uso incorrecto tanto de la moral, así como de los servicios tecnológicos a la hora de librar de la vida a un paciente.

“La eutanasia, por lo tanto, es un acto intrínsecamente malo, en toda ocasión y circunstancia. En el pasado la Iglesia ya ha afirmado de manera definitiva «que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana.” De esta manera “Samaritanus Bonus” refiere a que se considera pecado este tipo de prácticas.

El ser un “buen samaritano” viene encriptado en gran parte de la carta, además de incluir líneas como “incurable, de hecho, no es nunca sinónimo de incuidable.”, esto haciendo alusión a sus creencias de que ningún ser humano puede decidir por la vida de otro.

Siendo este uno de los últimos párrafos, antes de finalizar el comunicado, se menciona. “El Buen Samaritano, que pone en el centro de su corazón el rostro del hermano en dificultad, sabe ver su necesidad, le ofrece todo el bien necesario para levantarlo de la herida de la desolación y abrir en su corazón hendiduras luminosas de esperanza.”

Se tomó la decisión de elaborar dicha carta en 19 de enero del 2020, pero no fue hasta el 25 de junio del mismo año en donde el Sumo Pontífice Franciscodio la aprobación y ordenó la publicación de esta misma. Esto dado en Roma, desde la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 14 de julio de 2020.